Los ciclos

No importa si pueda resultar políticamente incorrecta la frase, de todos modos y aunque me duela debo decir: “No creo en la amistad”

Puede sonar mal, es cierto y lo entiendo. Sobre todo en oídos de quienes dicen llamarse “amigos”. Y seguramente molestará a aquellos que dicen tenerlos. Pero créanme que no se trata de la necesidad de escribir luego de un desengaño, o hecho en particular, si no más bien un conjunto de situaciones personales y ajenas que me llevan a cierta altura de la vida a pensar de este modo.

Empiezo a creer en los buenos momentos compartidos. En los agradables recuerdos que uno guarda con tal o cual persona. En vivencias a lo largo de la vida en compañía de otros. Y aunque prefiero quedarme con eso, lejos está de ser lo que me han inculcado de niño, y lo que uno espera del concepto “amistad”.
Y no estoy diciendo “Yo sí y ellos no”. Que no se interprete el escrito como un monologo de alguien que desde un lugar distinto o elevado viene a querer juzgar al resto. Al contrario!...Es solo un punto de vista de uno mas. No les quiero contar como soy, no me describo a mi  mismo. Intento interpretar un comportamiento social común.-

Yo también tuve mi “mejor amigo”, todos lo tuvimos, y la mayoría en algún momento lo fuimos. Esos son los buenos momentos compartidos, que uno atesora entre los más agradables recuerdos a lo largo de la vida, a los que me refería mas arriba.

Aunque cuando ese lazo supuestamente inquebrantable, esos códigos que se decían inviolables, esa conducta que se creía intachable o esa ciega mutua confianza se estropea. Pues entonces nada volverá a ser igual de ahí en adelante.
Nada quedará después de eso. Todo lo que venga después solo será nada.

Y podemos hablar, y pedir perdón, y dar explicaciones, y prometer…y podemos hasta incluso mentir para no herirnos más. Podemos hacer como que no pasó nada…Pero pasó. Paso eso que no tenía que pasar. Paso eso que pensábamos que jamás pasaría. ¿A quién no le paso?
¿Qué esperar de esa persona después de eso? ¿Qué esperar de otra persona después de eso? Si del que jamás lo esperarías vino el golpe, ¿Cómo confiar en la caricia alguien más?
Porque después de un tiempo, seguramente vendrán otros a ocupar ese lugar. Y podemos dejar lo que paso en la memoria, solo como un agradable  recuerdo de buenos momentos compartidos…Y podemos volver a creer…Y así…

Son ciclos que comienzan y acaban. Con unos y otros. Es la necesidad del ser humano de contar con alguien en la soledad. Con quien compartir, a quien contar, admirar, corregir, escuchar…esperar!  Aun a sabiendas de que pueden volver a fallarte, y que puedes volver a fallarle.

Lamentablemente, a veces nos damos cuenta y advertimos el ciclo. Generalmente a mayor edad, y después de haber pasado varias veces por esa secuencia repetitiva que te lleva al deja vu. Y entonces escribimos cosas tan desagradables y desacertadas para algunos como decir: -“No creo en la amistad…Solo tengo buenos recuerdos de  momentos compartidos a lo largo de la vida en compañía de otros...”