Cuestión de plata

Un diario anuncia que un tipo se gano un millón de dólares en un sorteo. Automáticamente en el círculo de amistades de quien haya visto la noticia, se activa la pregunta ¿Qué harías vos con esa plata?
Y casi naturalmente surge la respuesta: - Me voy!...No ve ven más!
Cualquier mortal de clase media en realidad tiene el fuerte deseo de irse. De no pertenecer más al mundo en el que vive. De escapar…¿Hacia dónde?...No se sabe. Solo le falta el dinero para hacerlo.-

Música & Terapia

Definitivamente, hay quienes disfrutamos la música de otra manera...Es tan raro lo que se siente en cada vibración, que hasta resulta extraño de explicar…

Solo ponerse a pensar un instante que todas las canciones que conocemos, absolutamente todas las que alguna vez escuchamos, giran en torno a tan solo siete notas musicales y sus variantes, es realmente maravilloso.
Alguien, alguna vez descubrió y enumeró esas siete notas de forma ordenada y después vino todo lo que vino después.
Explicando esto a alguien de otro planeta, que jamás halla escuchado una melodía, daría que pensar que éste recurso tan simple se agotaría al poco tiempo de ser aplicado. Sin embargo dicen, las mejores canciones son las que todavía no se han inventado.
Es que resulta de este arte una ciencia tan inexacta, que si bien existe una forma, las variantes son tan infinitas como oyentes puedan existir. Esas variantes se ponen en juego cuando aparece el factor emoción. Tanto del que compone, como del que escucha la obra. Allí en donde nace la inmensidad del genero y lo infinito de la composición e interpretación musical.
Dos compositores distintos, hacen dos canciones diferentes, en las que utilizan las mismas notas musicales. Sin embargo, cada quien con su espíritu y emoción hace de su composición una obra única.
Del mismo modo, dos oyentes distintos, con la misma canción en sus oídos, no sentirán lo mismo al escuchar.

La música es arte que se hace ciencia, pero que no existiría sin espíritu, sin emoción y sin sentimiento….Por eso empecé escribiendo “Hay quienes disfrutamos la música de otra manera”…Es tan raro!

Primero de Mayo

El sonido espantoso de un moderno celular, interrumpe un sueño hermoso en el que todo gira a su favor. Despierta temprano, aturdido, apurado sin motivo. Y antes de despegar del colchón, pretende planificar las próximas quince horas de su vida en tan solo un par de minutos. Sin advertir que ese día será igual que el anterior. Que también había planeado, pero ya no lo recuerda.
Un cafecito caliente que acompañan unas tostadas. No ha pasado ni un ratito y otra vez mira el reloj. No se sabe para qué, pero sabe que ya es tarde. Entonces apura el trámite y esta listo para andar.
No se fija en el camino, solo le importa llegar a encerrarse en la oficina. ¿Cuántas horas por semana? Nunca se puso a pensar!...Después de tanto estudiar, no vale la pena contarlas.
Lo importante es que está ahí, por un sueldo que le alcanza. ¿Para qué?...Por ingresos y egresos, nada mas que para eso.
Tarde, cansado, con hambre, sueño y hastío, emprende la retirada. Ya en camino piensa en frío: “Un día más para la jubilación”…Y eso le hace bien.

Las caretas

Se lo nota enchufado al bachicha! ¿Será que la compañía se está dando cuenta de lo yuto del gomía?...Y aunque sepa carpetear por su oficio de cirquero, del balurdo que ha inventado, no lo salva ni el que alumbra.-
Le ha gustado basurear, alardeándose el bacán. Siempre aceitando algún tongo, hasta que cayo no más. Eso pasa por otario, por creerse superior. Por pensar que un poco de tela le daba seguridad.
Se demuestra agayudo, aunque el jabón se le nota. No vaya a ser que un batista lo chamuye por detrás. Y se diga la verdad, la que todos ya conocen. Que por ser tan respetuosos han preferido callar.
Se acabó lo que se daba, no se preocupe al ñudo, que usted es muy popular y otro manú caerá.-

El reencuentro

-Hey!...Perdido!...¿qué te anda pasando?
-¿A mí?...nada.
-Dale!...Sé sincero!
-¿Vos fuiste totalmente sincero conmigo?
-No, a veces no…
-Entonces ¿porqué yo tendría que serlo hoy con vos?
-…
-¿No te guardaste nada? ¿Me dijiste todo lo que piensas sobre mí?
-Bueno, hay cosas que prefiero callar…
-Entonces ¿por qué yo tendría que decirte hoy lo que pienso?
-Pero…
-¿Porqué preguntas? ¿Me extrañabas?
-No, para nada!
-Y ¿por qué tendría yo que extrañarte? ¿Te preocupa eso?
-No, no…
-¿Me tenes presente a diario? ¿Te acordas de mi en tu quehaceres?
-No…Yo hago la mía!
-Y ¿Qué te hace pensar que el resto está pensando todo el día en vos?
-…
-Realmente ¿Querías tener esta charla?
-Definitivamente no!
-Yo sí…

Negar lo negativo

¿Será cierto que la negatividad afecta de mala forma en todo?
¿O solo es que cuando todo está bien y las cosas fluyen como queremos, nuestra mente olvida esos pensamientos negativos?
Esta nueva idea modernista de que lo que te pasa es porque queres que te pase, nos hace nuestros propios jueces y verdugos. Nos hemos convertido en esclavos de nosotros mismos. Cuando vemos las cosas no del todo como queremos, además de pasarlo mal ¿tenemos que aceptar que la culpa es nuestra?
Justo en ese momento, cuando todo está al revés, además de cargar con la preocupación del hecho, tendremos que enfrentar el deber de ponernos a la tarea de pensar y analizar ¿cuándo es que pensamos tan mal, como para que las cosas salgan así?
Y ahí es cuando no cierra el relato. Nadie pensaría mal una idea propia. Y si así fuese, no la ejecutaría hasta tanto estar seguro de no fracasar.
 ¿A quién se le ocurre pensar que alguien pensando negativamente algo, de todos modos lo hace? ¿Cómo no darse cuenta de estar afectando negativamente una idea, antes de empezar a concretarla?
Siguiendo tal lógica, además de responsables, que ya es una carga bastante pesada de llevar, el fracaso nos convierte en estúpidos. Porque no solo las cosas no resultaron como queríamos, si no que además ya habíamos pensado que iba a ser así, y de todos modos seguimos adelante con una idea que de antemano sabíamos que no iba a resultar.
¿Tan idiotas podemos ser?

Recorrida

12:54 – Linda hora para un trago!...dijo y emprendió su viaje al bar.
En el camino se cruzó con dos viejas, que por algo reían. Y al verlo venir se cambiaron de vereda para no cruzarlo.
En la esquina el policía se chamuya un canillita para saber las noticias de hoy sin invertir en eso un par de monedas.
La parada de colectivo, que junta más de diez con cara de preocupados. Y el taxi que pasa libre y despacito buscando su próxima victima.-
Más adelante los escolares, riendo a los gritos, sin una pizca de vergüenza. Un vendedor ambulante que intenta mentir mejor que ayer, para llevar un plato de comida a sus pequeños que esperan. La canción de fondo de alguna disquería, le pone aun más melancolía a este mediodía lluvioso de invierno en el sur.
El humo denso, celeste del auto que acelera roncando fuerte, consumiendo más que aceite intoxica el ambiente de un pueblo que supo ser mejor.
La señora de apellido, a la que todos conocen, barriendo la vereda de una tienda de renombre, que tiene más tierra e historia que clientes habitúes.
Lo saluda amablemente un ciudadano cualquiera, que parece ser de algún lado conocido, y aunque él no lo recuerda, solo sea por cortesía, le devuelve ese “Buen día” que dibuja en su rostro una sonrisa.
Y por fin! Después de tanto, el cartel que se le asoma, anunciando su llegada al barcito tan querido. A medida que se acerca, va calmando ya su antojo, imagina entre sus manos un vinito tinto rojo.
Pero como dice el dicho, Él propone y Dios dispone. Un cartel asesino de ilusiones, que pende de un hilo sobre la vieja puerta vieja de madera. “Cerrado”dice mi amigo!...”Abre después de la siesta”
Ya sin fuerza y sin motivos, el cansancio lo ha vencido. Empieza entonces la espera, sentadito en la escalera…porque no se anima a volver.

Sentir (Adaptación)

No me gusta escribir cosas sin sentido, aunque últimamente prefiero callar lo que realmente siento. Me inquieta cuando quiero decir algo y no me salen las palabras. Disimulo bastante bien cuando no puedo hablar porque se me hace un nudo en la garganta. Me duele la impotencia de no poder decir. Ya no me conmueven ciertas cosas, y me emocionan otras que antes no. De un tiempo a esta parte evito discutir cuando se ponen estúpidos, y me alejo.- Me desilusiona que me mientan y  más aun cuando sé que me están mintiendo. Me encanta hacerme el tonto, para saber hasta dónde llega la mentira. Me indigna la hipocresía de los que critican con vehemencia al mismo con el que después sonríen para la foto. Me molesta darme cuenta tarde de ciertas cosas. Me enojo conmigo mismo, cuando me traiciona ese que la intuición decía que me iba a traicionar. Odio cuando creo que algo va a salir mal y, efectivamente, sale mal. No quiero ser bipolar, pero no puedo evitarlo. Me saca la gente indecisa, aunque, a veces, soy yo el que no sabe que hacer. Me aburre la monotonía de los días, aunque poco hago por cambiarla. Me invade el mal humor cuando llueve, hace frío o si hay viento…Detesto los días de invierno! Sí, cuando estoy mal, soy la persona más pesimista del mundo. Y cuando me pongo estúpido, soy insoportable! A veces mi postura se asemeja a la de un loco, pero no es así. Me gusta quejarme, pero en realidad, soy feliz!


*Nota: La idea original de éste texto, se encuentra en varios sitios de Internet.- Más corto por cierto, y con otro espíritu de escritura e interpretación. Desconozco el autor al momento, si es que lo tiene. O si solo se trata de un párrafo copiado de otra obra. Lo cierto es que me agradó leerlo, me gustó la idea, lo tome prestado y modifique lo que creía necesario.- 

Las viudas

-Viste?...se murió no mas!
-Sí, pobre, era tan bueno!...De esos tipos que ya no quedan.
-Es cierto!...Tendríamos que ir a visitar a su mujer ¿no?
-Sí, por supuesto, y a los hijos!...no hay que dejarla sola en este momento.
-No, con lo que él nos quería, es lo menos que podemos hacer.

-¿Te acordás de este muchacho?
-Si!...¿Cómo no me voy a acordar?...Un genio!
-Un divino!
-Che!...¿Y la mujer?
-Hace poco la vi, con los pibes andaba…se la veía bien.
-¿Sí?...yo no los vi mas.

-Che!...¿Que será de la familia del pibe éste que falleció hace un tiempo?
-Ni idea!...Hace años que no voy a verlos!
-Pobre mina!...Tan joven que era él ¿no?
-Sí!...Y tan bueno!

-Atendéme!...¿Te acordás el tipo éste…?
-¿Quién?
-Este que era re bueno, casado, con hijos…Se murió joven!
-¿Quién?

El loco


Se despertó, se levanto de la cama y fue hacia el baño. Se lavo la cara, despegó sus ojo y cambió el aliento. 
Se quedó un rato mirándose al espejo y preguntándose en silencio si hoy encontraría eso que…¿quién sabe?…no existía.
Fue hacia la ventana a mirar, como todas las mañanas. Pero esta vez olvidó subir la persiana. 
Grande fue su sorpresa, porque igual pudo mirar…hacia adentro. Y descubrió que en definitiva tenía frente a sus ojos eso que tantas veces trataba de  encontrar en el horizonte…Y se emocionó.
Salió corriendo a contárselo a sus conocidos:
-Encontré lo que buscaba! Estaba dentro de mí!...gritaba sin tapujos a los cuatro vientos.
No lo entendieron, lo tomaron por loco, lo encerraron por tonto.