Primero de Mayo

El sonido espantoso de un moderno celular, interrumpe un sueño hermoso en el que todo gira a su favor. Despierta temprano, aturdido, apurado sin motivo. Y antes de despegar del colchón, pretende planificar las próximas quince horas de su vida en tan solo un par de minutos. Sin advertir que ese día será igual que el anterior. Que también había planeado, pero ya no lo recuerda.
Un cafecito caliente que acompañan unas tostadas. No ha pasado ni un ratito y otra vez mira el reloj. No se sabe para qué, pero sabe que ya es tarde. Entonces apura el trámite y esta listo para andar.
No se fija en el camino, solo le importa llegar a encerrarse en la oficina. ¿Cuántas horas por semana? Nunca se puso a pensar!...Después de tanto estudiar, no vale la pena contarlas.
Lo importante es que está ahí, por un sueldo que le alcanza. ¿Para qué?...Por ingresos y egresos, nada mas que para eso.
Tarde, cansado, con hambre, sueño y hastío, emprende la retirada. Ya en camino piensa en frío: “Un día más para la jubilación”…Y eso le hace bien.