El loco


Se despertó, se levanto de la cama y fue hacia el baño. Se lavo la cara, despegó sus ojo y cambió el aliento. 
Se quedó un rato mirándose al espejo y preguntándose en silencio si hoy encontraría eso que…¿quién sabe?…no existía.
Fue hacia la ventana a mirar, como todas las mañanas. Pero esta vez olvidó subir la persiana. 
Grande fue su sorpresa, porque igual pudo mirar…hacia adentro. Y descubrió que en definitiva tenía frente a sus ojos eso que tantas veces trataba de  encontrar en el horizonte…Y se emocionó.
Salió corriendo a contárselo a sus conocidos:
-Encontré lo que buscaba! Estaba dentro de mí!...gritaba sin tapujos a los cuatro vientos.
No lo entendieron, lo tomaron por loco, lo encerraron por tonto.