No me gusta escribir cosas sin sentido, aunque últimamente
prefiero callar lo que realmente siento. Me inquieta cuando quiero decir algo y
no me salen las palabras. Disimulo bastante bien cuando no puedo hablar porque
se me hace un nudo en la garganta. Me duele la impotencia de no poder decir. Ya
no me conmueven ciertas cosas, y me emocionan otras que antes no. De un tiempo
a esta parte evito discutir cuando se ponen estúpidos, y me alejo.- Me desilusiona
que me mientan y más aun cuando sé que
me están mintiendo. Me encanta hacerme el tonto, para saber hasta dónde llega
la mentira. Me indigna la hipocresía de los que critican con vehemencia al
mismo con el que después sonríen para la foto. Me molesta darme cuenta tarde de
ciertas cosas. Me enojo conmigo mismo, cuando me traiciona ese que la intuición decía que me iba a traicionar. Odio cuando creo que algo va a salir mal y,
efectivamente, sale mal. No quiero ser bipolar, pero no puedo evitarlo. Me saca
la gente indecisa, aunque, a veces, soy yo el que no sabe que hacer. Me aburre la
monotonía de los días, aunque poco hago por cambiarla. Me invade el mal humor
cuando llueve, hace frío o si hay viento…Detesto los días de invierno! Sí, cuando
estoy mal, soy la persona más pesimista del mundo. Y cuando me pongo estúpido, soy insoportable! A veces mi postura se
asemeja a la de un loco, pero no es así. Me gusta quejarme, pero en realidad,
soy feliz!
*Nota: La idea original de éste texto, se encuentra en
varios sitios de Internet.- Más corto por cierto, y con otro espíritu de
escritura e interpretación. Desconozco el autor al momento, si es que lo tiene.
O si solo se trata de un párrafo copiado de otra obra. Lo cierto es que me agradó
leerlo, me gustó la idea, lo tome prestado y modifique lo que creía necesario.-